Salvatierra de los Barros no puede entenderse sin la que es su principal seña de identidad: la alfarería. El barro conforma y da vida a una peculiar idiosincracia, la vida en torno al barro. El barro fué, es y será pieza fundamental en la vida de esta localidad; es su hecho diferencial, lo que la hace exclusiva.

(Horno de leña)

La actividad artesanal, representa una de las bases económicas de la localidad -alrededor de una treintena de talleres persisten en la localidad- y dota de personalidad propia a unos hombres y mujeres que de generación en generación han sabido transmitir un oficio.



La demanda de la producción artesanal ha derivado, en algunos casos, hacia la modernización y perfeccionamiento del trabajo alfarero pero la oferta continúa la senda marcada El alfarero se erige en creador de un sinfín de modelos, desde los funcionales, como es el caso del típico botijo, hasta los decorativos.

(Arriero en una calle de Barcelona)

La evolución de la alfarería ha sido y es constante. Sin perder lo tradicional, se están incorporando nuevas formas, nuevos motivos, nuevos sistemas; la alfarería evoluciona.

(Alfarero en la rueda)

 

(Arriero actual)

(Botijo más grande del mundo)

Nos remontamos al siglo XVI para encontrar, la referencia más lejana en el tiempo de la alfarería de Salvatierra de los Barros, siendo en esta época cuando de una manera más continuada y profesional, en estrecha colboración con artesanos de Estremoz (Portugal), cuando el oficio del barro adquiere su configuración definitiva.

(Barrero, de donde se saca el barro)

El sitema de fabricación mantiene, en buena parte, todo el sistema de elaboración. Desde la extracción y selección de la arcilla, eligiendo los barros más adecuados, abundantes en el término municipal, hasta que la arcilla queda lista para ser trabajada, el proceso está plagado por métodos ancestrales. Junto a él aparece una diversificación laboral muy peculiar. "acarreaores", de barro y leña, "colaores" que criban el barro para limpiarlo de impurezas, "bruñeras", y los "arrieros" como embajadores de la alfarería y de Salvatierra de los Barros.

(Arrieros, embajadores de Salvatierra y de la alfarería. Llegaron hasta Alemania con sus burros y sus engarillas)