
El escenario en forma de ele diseñado expresamente para que los premiados desfilasen al recoger su galardón en la Alcazaba tuvo que ser anulado. Este elemento fue sustituido por la disposición más teatral del espacio cerrado.
A diferencia del acto casi automático de apagar el móvil cuando entramos en el cine, en las invitaciones se pedía a los asistentes que mantuviesen encendidos sus terminales para poder recibir por sms o ‘bluetooth’ el nuevo logotipo de HOY.es, así como el lema que centró todo el acto: «Estás viviendo el presente de un joven veterano». La gala de entrega de premios intentó transmitir que, a pesar de sus 74 años de historia, el periódico está en la vanguardia de la información, completamente adaptado a las nuevas tecnologías.
El conductor de la gala, el monologista Daniel de la Cámara, se apoyó en este idea para hacernos reflexionar sobre la importancia de HOY como grupo multimedia con proyección de futuro, y siempre sin olvidar su extensa trayectoria periodística. El contenido de un video corporativo que se proyectó al inicio del acto reforzó este planteamiento. En él aparecía un niño rodeado de globos jugueteando feliz en su cumpleaños. Una especie de ensayo general o preludio de los próximos Extremeños de HOY, pues en el 2008 HOY cumplirá 75 años a la vez que los premios celebran su 20 aniversario.
Pinceladas musicales
En esta edición todas las actuaciones musicales corrieron a cargo de niños y adolescentes, precisamente para reforzar esa idea de frescura de un diario veterano. Los cortes artísticos jalonaron toda la gala. En lugar de concentrarse al final del acto, como se había hecho en ediciones pasadas, fueron intercalándose entre las intervenciones.
El Club de Gimnasia Rítmica de Badajoz interpretó una simpática coreografía basada en una alegoría circense, bajo la dirección de la deportista olímpica Nuria Cabanillas. Hacia el final de su actuación, las niñas lanzaron unos enormes y coloridos globos al patio de butacas para entretenimiento momentáneo del respetable.
El segundo corte artístico corrió a cargo de la escolanía ‘Ad Libitum’ de Mérida. Una veintena de niños de entre 4 y 14 años interpretaron con sus voces aterciopeladas dos temas en inglés. En opinión del crítico musical Emilio González Barroso, ofrecieron «unas deliciosas canciones para voces blancas de genuino sabor africano». ‘Amazing Grace’ fue especialmente dulce.
Las siguientes en actuar fueron las jóvenes emeritenses Sara Martín y Carmen Gallego, que interpretaron una canción propia titulada ‘Escondiendo sentimientos’. Sara Martín tocó el piano y Carmen puso la voz y los acordes de su guitarra. Esta vez no se colocaron en el escenario, sino en la parte trasera de la sala, de modo que los asistentes tuvieron que seguir la actuación desde la pantalla gigante instalada frente a ellos.
De cerrar el apartado musical del evento se encargó el joven Alberto Salguero, alumno del aula de percusión del Conservatorio Superior de Música de Badajoz. El chaval tocó la manimba, una especie de xilófono tradicional de Guatemala y Costa Rica. «La magistral interpretación «de carácter didáctico del tema ‘The Devil Daniel and Duane’ siguió el estilo de los preludios y fugas de Bach», apuntó González Barroso.
Páginas en el escenario
Para decorar el salón de actos del Palacio de Congresos se utilizó el propio periódico. En el escenario se había instalado una peana forrada con páginas de HOY, y sobre ella se colocó el logotipo corporativo del periódico realizado en tres dimensiones con un metro y medio de altura. También se distribuyeron algunos fardos de periódicos en el escenario. Una estética limpia y coherente adornó cada rincón del palacio, incluida la terraza con vistas al Guadiana.
Ágape de ibérico
JGL Catering sirvió un ágape con el ibérico como protagonista. En la fiesta social que se desarrolló en la terraza del Palacio de Congresos de Mérida al final de la gala se dio especial protagonismo a los mejores productos de la tierra. El equipo de JGL fue el encargado de servir la comida después de la entrega de premios. Fiel a su filosofía, la empresa de Alburquerque, dedicada al sector desde el 2000, empleó denominaciones de origen de la tierra. Con ellas compuso un exquisito aperitivo que se sirvió de pie entre distendidas conversaciones.
En la comida se pudo degustar el mejor jamón Dehesa de Extremadura y otros embutidos de primera calidad (lomo ibérico de bellota, salchichón y chorizo rojo).
En el repertorio gastronómico también se incluyeron las cremosas tortas del Casar y La Serena, taquitos de tortilla de patata y unas deliciosas tostas de fiambre de solomillo ibérico con pimentón de la Vera y aceite de oliva virgen de Extremadura. Este último fue el plato más elaborado de la noche, pues su preparación requiere «una maceración del solomillo durante 24 horas, para después ser horneado, cocido y loncheado para su presentación sobre el pan», detalló Jesús González, director gerente de la empresa.
Chupitos de gazpacho
En el aperitivo se sirvieron también medallones de solomillo a la romana, taquitos de merluza al estilo andaluz y chupitos de gazpacho muy al gusto de los comensales. El menú terminó como había empezado, con un toque extremeño. Los invitados se endulzaron el paladar con los artesanales bombones de higo de Almoharín, con su característico licor y cobertura de chocolate.
La comida estuvo regada con vinos de la tierra. Se sirvieron dos tintos y un blanco Ribera del Guadiana. De los blancos, uno era fermentado en barrica y otro denominación de origen Sierra de Gata. Mientras que en los caldos tintos se pudo disfrutar de un crianza y un reserva. En el ágape también se sirvió cerveza, con y sin alcohol, agua mineral y refrescos variados.
De estas labores se ocuparon 33 camareros de JGL. Todos ellos atendieron las mesas ataviados con el clásico uniforme blanco y negro, a excepción del director gerente, Jesús González León, y el cortador, que vestían de negro con el uniforme de la empresa.
La organización del evento, encabezada por la empresa emeritense E-Cultura, agradece su colaboración al Ayuntamiento de Mérida, al Consorcio de la Ciudad Monumental y a la empresa patrocinadora, Sevillana Endesa.